EL BOMBARDEO DE GUERNICA Y EL SITIO DE SARAJEVO: REFLEXIONES

-Escrito por Alma Masic, Directora, Youth Initiative for Human Rights, Bosnia  Herzegovina (Sarajevo)

Tengo dos asociaciones con Guernica. La primera, el suceso en sí. El ataque y destrucción sistemática de la ciudad de Guernica el 26 de abril de 1937, llevada a cabo por aviones de combate alemanes e italianos en nombre de las fuerzas nacionalista-fascista del General Franco, durantela Guerra CivilEspañola. De los casi 6.000 habitantes de la ciudad (muchos de ellos refugiados), se calcula que mataron entre varios cientos y 2.000 personas, y que destrozaron más de dos tercios de las casas de la ciudad. Tres días después del bombardeo, las tropas de Franco se apoderaron de la ciudad. El suceso se ha llegado a conocer como símbolo de tácticas militares enfocadas a  la destrucción sistemática de ciudades y a la provocación de terror en poblaciones civiles indefensas.

La segunda, el famoso cuadro ‘Guernica’ de Pablo Picasso. Trás la destrucción de la ciudad, el gobierno republicano español encargó a Picasso hacer un cuadro. Picasso eligió Guernica como tema y lo terminó tres meses después del ataque. Fue expuesto primero en Paris, y luego en una gira por Europa y las Américas. Picasso se negó a exponer el cuadro en España hasta que se restableciera la democracia y el Guernica por fin llegó a España en el año 1981. El cuadro monumental, que ilustra el sufrimiento de los civiles, fue la manera de Picasso de demostrar al mundo lo que pasó en Guernica. Hoy, el cuadro es un icono mundial del recuerdo del bombardeo de Guernica y una ilustración universal de los horrores de la guerra y el terror hacia los civiles.

Estas dos dimensiones de Guernica tienen ecos específicos para mí en relación conla Guerrade Bosnia y Herzegovina desde el año 1992 hasta 1995, y especialmente el sitio de Sarajevo, la ciudad donde trabajo actualmente.

El terror sistemático hacia la población civil también fue una característica principal dela Guerrade Bosnia y el sitio de Sarajevo una de las ilustraciones más brutales: durante tres años y medio, desde abril de 1992 hasta febrero de 1996, la ciudad de Sarajevo fue asediada y expuesta a un bombardeo sistemático, en el que más de 11.000 personas fueron asesinadas, entre ellas 1.500 eran niños. De la misma manera en que España se está intentada ahora lidiar con  la historia de su dictadura, nosotros en Bosnia también estamos – dos décadas después de los sucesos – intentando decidir qué debemos recordar, cómo y por qué.

A principios de abril de este año, conmemoramos el 20 aniversario del sitio de Sarajevo, lo cual nos trajo a la memoria un torrente de dolorosas emociones. ¿Cómo podemos recordar esta historia sin abrir viejas heridas? ¿La podemos utilizar para protegernos contra futuras guerras? Actualmente, Youth Initiative for Human Rights – Bosnia-Herzegovina, en consorcio con varias otras fundaciones e instituciones públicas, como FAMA (una agencia creativa independiente), el Festival de Teatro MESS (una institución pública) y la fundación ‘Education Builds BiH’, ha creado la Colección Virtual FAMA que nos sirve de guía para aprender sobre el asedio. La colección (www.famacollection.org) clarifica la escala humana de los sucesos, los lugares y las experiencias del sitio de Sarajevo ’92-’96 a través de la comunicación del recuerdo colectivo con un matiz personal. Como un banco virtual de conocimiento, su objetivo es salvar la brecha digital entre una cultura del recuerdo y la búsqueda actual del conocimiento. A través de esta página web interactiva, que sirve como una introducción al desarrollo del Museo del sitio de Sarajevo, esperamos proporcionar un registro de vida bajo el sitio de Sarajevo y crear una herramienta que sirva para educar a generaciones futuras.

La segunda asociación – el cuadro de Picasso – es para mí, una ilustración de la resistencia cultural contra la agresión nacionalista y fascista. Esta resistencia cultura es también muy importante para el sitio de Sarajevo donde el desafío no fue únicamente resistir la agresión de forma militar, sino también resistir mentalmente el terror diario. La resistencia cultural en este contexto produjo, a pesar de y como resultado de este terror diario, el desarrollo de actividades culturales; obras y festivales de teatro, festivales de cine, conciertos, las elecciones ‘Miss-Sarajevo-Sitiada’. El propósito de estos eventos era demostrar al agresor que nuestra historia, cultura y costumbres no podían ser destruidas, y atraer la atención mundial sobre esta lucha por la supervivencia. Esta resistencia cultural desde dentro del país también fue apoyada desde fuera. Por ejemplo, en 1993, Susan Sontag dirigió una producción de ‘Esperando a Godot’ en el Sarajevo sitiado. Una parte especial de la Colección Virtual FAMA está dedicada a la resistencia cultural porque para nosotros creemos la cultura es una poderosa herramienta de resistencia, una en la que podemos participar todos.

Aunque el bombardeo de Guernica y el sitio de Sarajevo están separados por tiempo, lugar, distancia y por supuesto, contexto, ambos sucesos tienen lecciones sobre cómo resistir y cómo recordar. Estas lecciones no tienen importancia sólo para España y Bosnia, sino para todala Europade hoy en día.

THE BOMBING OF GUERNICA AND THE SIEGE OF SARAJEVO: REFLECTIONS

Alma Masic, Director, Youth Initiative for Human Rights inBosnia and Herzegovina(Sarajevo)

I have two associations withGuernica: First, the event itself. The attack and systematic destruction of the town Guernica on April 26, 1937 by German and Italian warplanes on behalf of the nationalist-fascist forces of General Franco during the Spanish Civil War. Of the around 6,000 persons then living in the town (many among them refugees), it is estimated that between several hundred and 2,000 persons were killed, and more that two-thirds of the houses completely destroyed. Three days after the bombing, the town was taken over by Franco’s troops. The event has become a symbol of modern warfare with systematic destruction of towns and terror against defenseless civilian populations.

Second, Pablo Picasso’s famous painting “Guernica”. After the destruction of the town, Picasso was commissioned by the Republican Spanish government to make a painting. After the bombing, he choseGuernicaas a theme and finished it three months after the attack. It was first exhibited inParis, and then went on tour around Europe and theAmericas. Picasso refused to have the painting exhibited inSpainuntil democracy was restored andGuernica, the painting, finally made its way toSpain in 1981. The monumental painting, illustrating the suffering of the civilians, was Picasso’s way of showing the world what had happened inGuernica.  Today, the painting is a worldwide incarnation of the memory of the bombing of Guernica and an universal illustration of the horrors of war and the terror against civilians.

These two dimensions of Guernicahave specific echoes for me related to the war inBosnia and Herzegovinabetween 1992 and 1995, and especially the siege ofSarajevo, the town where I currently work.

The systematic terror against civilians was also one main characteristic of the Bosnian war and the siege ofSarajevois one of the most brutal illustrations: during three and-a-half years, from April 1992 to February 1996, the town ofSarajevowas besieged and exposed to systematic shelling, killing more than 11,000 persons, among them 1,500 children. Just as Spain is in the grip of coming to terms with its history of dictatorship, so too are we, in Bosnia – two decades after these events – trying to decide what to remember, how, and why.

In early April this year, we commemorated the 20th anniversary of the siege ofSarajevo, which brought back a rush of painful emotion. How can we remember this history without re-opening wounds? Can we harness it to build a safeguard against future wars? Currently, Youth Initiative for Human Rights -Bosnia and Herzegovina, in consortium with several other foundations and public institutions, such as FAMA, an independent creative agency, the Theater Festival MESS (a public institution) and Foundation “Education Builds BiH” has created a Virtual FAMA Collection that helps people learn about the siege. This collection (www.famacollection.org) brings home the human scale of events, places and experiences of the Siege of Sarajevo ’92-’96 by communicating collective memory with a personal face. As a virtual bank of knowledge, it aims to bridge the digital divide between a culture of remembrance and today’s real-time quest for knowledge. Through this interactive website  which is an introduction to the development of the Museum of the Siege of Sarajevo, we hope to provide a record of  life under the siege inSarajevoand create a tool to educate future generations. 

The second correlation – Picasso’s painting – to me, is an illustration of cultural resistance against nationalist and fascist aggression. This cultural resistance is also very important for the siege ofSarajevowhere the challenge was not only how to resist  the aggression militarily, but also how to resist the daily terror, mentally. Cultural resistance in this context meant, despite and because of this daily terror, that cultural activities were developed – plays and theatre festivals, film festivals, concerts, “Miss-Sarajevo-Under-Siege-elections.” The purpose of these events was to show the aggressor that our history, culture, and traditions could not be destroyed, and also to attract the world’s attention to this battle for survival. This cultural resistance from inside the country was also supported from outside. For example, in 1993, Susan Sontag staged a production of “Waiting for Godot” in  besieged Sarajevo. A special section at Virtual FAMA Collection is dedicated to cultural resistance because we believe that culture is a powerful tool of resistance, and one in which we all can participate.

Though the bombing of Guernica and the siege of Sarajevo are separated by time, place, distance, and of course, context, both these events have lessons on how to resist and remember. These lessons matter not only forSpain or Bosnia, but for all of Europe today.

EL RECUERDO DEL BOMBARDEO DE GERNIKA Y SU RELEVANCIA EN NUESTRO TRABAJO DE MEMORIA

Por Jordi Font Agulló, Museu Memorial de l’Exili, Espana

Sin duda, para aquellos que nos dedicamos a la preservación del patrimonio memorial del siglo XX, los sucesos que tuvieron lugar en Gernika el 26 de abril de 1937 tienen una gran significación y, por lo tanto, el recuerdo  de esa masacre desempeña un papel referencial en todas nuestras acciones. De hecho, no puede ser de otra manera, ya que el Museu Memorial de l’Exili, situado en el nordeste de Cataluña (La Jonquera), tiene como principal objeto de trabajo el exilio republicano que tuvo lugar durante y después de la Guerra Civil española. Aunque no se trata ni mucho menos del único episodio execrable que se produjo durante ese conflicto bélico, no obstante, sí que la destrucción de Gernika inaugura eso que podríamos denominar como “rompimiento civilizatorio” en lo que concierne a la actitud de los ejércitos contendientes hacia la población civil. Esta afirmación no soslaya que con anterioridad no se hubieran producido atrocidades en otras guerras, pero Gernika expresa el inicio “científico” del lanzamiento de la guerra tecnológica sobre la población indefensa. El terror que llegó desde el cielo destruyó la pequeña ciudad vasca y infligió enormes pérdidas en otras muchas ciudades del Estado español durante los casi tres años de guerra. Por cercanía, teniendo en cuenta nuestra ubicación geográfica, podríamos citar lugares como Barcelona, Granollers, Figueres, Portbou o incluso las mismas columnas de refugiados que avanzaban hacia la frontera francesa camino del exilio que, en algunos casos, fueron ametralladas por la misma aviación que destruyó Gernika.

En consecuencia, en nuestro caso, cuando se trata de llevar a cabo el trabajo pedagógico de memoria, sobre todo con jóvenes, Gernika no es sólo el famoso e imprescindible cuadro de Pablo Picasso, sino que también puede ser el pretexto para empezar a trabajar sobre una realidad histórica muy próxima territorialmente. De este modo, la extraordinaria potencialidad simbólica de Gernika permite el acercamiento a acontecimientos parecidos que transcurrieron casi en el mismo lugar que está ubicado nuestro centro museístico. Así pues, el arrasamiento de Gernika posibilita explicar la estrategia terrorista de los vencedores de la Guerra Civil. Una estrategia que fue aplicada por el fascismo hasta los mismos momentos finales de la Cataluña republicana. Resumiendo, podríamos afirmar que Gernika y otros sucesos similares tienen, hoy, la función de nexo transmisor de la verdadera naturaleza de la guerra moderna, es decir, muerte, heridas irreparables, destrucción de patrimonio, refugiados, exilio y, en última instancia, fracaso cultural estrepitoso de la humanidad. Indudablemente, estamos ante unas secuelas sociales y culturales terribles. En buena medida, Gernika, del mismo modo que Auschwitz o el exilio, es ya un concepto muy útil para definir el siglo XX y nuestra propia actualidad. Es más, Gernika es una categoría de fuerte carácter educativo que nos permite rememorar y revisar críticamente la guerra total en el pasado (Barcelona, Londres, Dresde, Hamburgo, Tokio, Hiroshima, Corea, Vietnam, etc.) hasta llegar a nuestro casi presente con Irak y Afganistán a la cabeza.

EL BOMBARDEO DE GERNIKA, UN ATAQUE A LA DEMOCRACIA

Por Oriol López i Badell y Jordi Palou-Loverdos, el Memorial Democràtic, España

Recordar el bombardeo de Gernika es un ejercicio útil para analizar el ataque indiscriminado a una población que se identifica con una determinada ideología. No era importante quién vivía en la ciudad, simplemente Gernika estaba en una zona considerada republicana, así que para los militares sublevados su población era el enemigo, ya que supuestamente apoyaban el Estado democrático legalmente elegido contra el que se habían rebelado. Este tipo de agresión se ha repetido a lo largo de la historia y hace poco tiempo, por ejemplo, hemos podido ver un ataque similar contra la ciudad de Homs (Siria) cuya población pedía reformas para democratizar el país.

En la Europa de 1930, donde el fascismo ganaba terreno, la democracia española significó una serie de importantes reformas modernizadoras (reforma agraria, políticas educativas, derechos de los trabajadores y de las mujeres, etc.) que no fueron aceptadas por la parte más conservadora dela sociedad. Espor eso que una parte del ejército se levantó contra el gobierno electo y, con el apoyo de la Alemania de Hitler y la Italia de Mussolini, llevó al país a una guerra civil. Las flotas aéreas nazis y fascistas fueron los principales protagonistas de los ataques aéreos, como el de Gernika, en la primavera de 1937. Barcelona también se hizo tristemente famosa por ser la primera ciudad europea que vivió bombardeos incesantes durante varios días seguidos. En España, 12.000 personas fueron víctimas de los bombardeos aéreos y navales. Si a esto añadimos las víctimas en el campo de batalla y los que murieron como consecuencia de la represión, nos encontramos con un total de 300.000 víctimas aproximadamente.

Hoy en día recordar estas cifras y la memoria de las víctimas, significa tener conciencia del coste humano causado por un golpe de Estado que tuvo por objetivo poner fin ala democracia. Perodurante años el episodio de Gernika fue silenciado por las autoridades franquistas. Incluso se intentó culpar del ataque a los republicanos. Por el contrario, las víctimas de la guerra que apoyaron a Franco fueron reconocidos ampliamente durante los casi 40 años de dictadura. Más tarde, cuando se reinstauró la democracia, un pacto político continuó con el silencio sobre los horrores dela Guerra Civily la dictadura, supuestamente para preservar la paz social. Pero la sociedad exigía la verdad y quería rendir homenaje a las víctimas que habían sido olvidadas. Varias asociaciones y ciudadanos anónimos lucharon por el derecho a recordar.

La recuperación de la memoria histórica relacionada con la lucha por la democracia en Cataluña y España entre 1931 y 1980 es el objetivo principal del Memorial Democràtic. Nuestro objetivo es dar a la sociedad catalana, especialmente a los jóvenes, las herramientas para recordar los orígenes de la democracia de hoy y, al hacerlo, reforzar los cimientos de nuestra sociedad como son el respeto a la pluralidad y los derechos humanos. La democracia no fue fácil de conseguir y todos debemos ser conscientes de que es un sistema que requiere atención y cuidado. La democracia no vive por sí misma, pero se hace y se forma por cada uno de nosotros, que participamos en ella. Tal vez hoy no estamos ante una grave violencia estructural en España como ocurrió en la década de 1930, pero debemos estar alerta para hacer frente a otros peligros tales como los sistemas económicos y financieros actuales. La crisis de hoy no es la dictadura franquista pero de manera similar los sistemas globales se están aprovechando de los pueblos y las sociedades en el marco dela crisis. Hoyen día, el bombardeo de Gernika es un recordatorio y una invitación: un recordatorio de lo rápido que la democracia se puede perder, y una invitación para que podamos actuar para preservar nuestras democracias todos los días.

THE BOMBING OF GERNIKA, AN ATTACK ON DEMOCRACY

By Oriol López i Badell and Jordi Palou- Loverdos, Memorial Democràtic, Spain

 Remembering the bombing of Gernika is a useful exercise to analyze the indiscriminate attack on a population that was identified with a particular ideology. It was not important who lived in the city, simply that Gernika was located in an area considered Republican. For the military rebels, its population was the enemy as they were supposedly supporting a legally elected  democratic state. This kind of aggression has been repeated throughout history and recently, we can see a similar attack on the city of Homs (Syria) for example, where the public calls for reforms to democratize the country.

 In 1930’s Europe, where fascism gained ground, the Spanish democracy put in place a series of reforms to modernize the country (land reform, educational policies, workers and women’s rights, etc.) that were not accepted by the most conservative part of society. That’s why General Franco rose up against the elected government and, with the support of Hitler’s Germany and Mussolini’s Italy, led the country to a Civil War. The Nazi and fascist air fleets were the main protagonists in air raids, such as that on Gernika in the springtime of 1937. Barcelona also became renown for being the first European city that lived through ceaseless bombings for days. In Spain, 12,000 people were victims of the aerial and naval bombardments. If we add the victims in the battle field and those who died as a result of the repression, we find a total of 300,000 victims approximately.

Today remembering these figures and commemorating the victims means being aware of the human cost caused by a coup d’état which aimed to end democracy. But for years the episode of Gernika was silenced by Franco’s authorities (who won the war). They even attempted to blame the bombing on the Republicans. In contrast, the war victims who supported Franco were widely honored during the almost 40 years of dictatorship. Later, when democracy returned, a political pact continued the silence about the horrors of the Civil War and dictatorship, supposedly to uphold social peace. But people demanded the truth and wanted to pay homage to the victims who had been forgotten. Several associations and anonymous citizens fought for the right to remember.

The recovery of historical memory connected with the fight for democracy in Catalonia and Spain between 1931 and 1980 is the main goal of Memorial Democràtic.  Our objective is to give Catalan society, especially our youth, the tools to remember the origins of today’s democracy and by doing so, reinforce the foundations of our society – respecting plurality and human rights. Democracy was not easy to gain and we all should be aware that it is a system that  requires attention and care. Democracy does not live on its own, but is made and shaped by each of us participating in it. Perhaps today we are not facing a severe structural violence in Spain as we did in the 1930’s, but we should be alert to tackle other dangers such as today’s economic and financial systems. The crisis today is not a dictator like Franco, but of global systems that  are taking advantage of peoples and societies in the frame of a crisis.

Today, the bombing of Gernika stands as a reminder and an invitation: a reminder  of how quickly democracy can be lost, and an invitation for us to act to preserve our democracies every day.

¿QUÉ RELACIONA HISTORIAS SEPARADAS POR 30, 75, 100 AÑOS?

Escrito por Will Glendinning, Coordinador, Diversity Challenges (Irlanda)

 ¿Qué relación puede existir entre el bombardeo aéreo de Guernica, en 1937, y el conflicto dentro y alrededor de Irlanda del Norte que duró 31 años y finalizó en el 2000? Aparentemente, estas dos historias pueden parecer dispares. Guernica fue el bombardeo de una ciudad por la fuerza aérea alemana, Luftwaffe. En Irlanda, el conflicto terminó con la vida de más de 3.500 personas. Pero no hubo bombardeo aéreo ni ningún evento de la magnitud del de Guernica. Es cuando empezamos a preguntarnos qué deberíamos recordar, el por qué y el cómo, cuándo empiezan a surgir conexiones entre ambos eventos.

 El bombardeo de Guernica se reconoce como un evento clave en los sucesos que llevaron ala Segunda GuerraMundial – y, aún así, su propia existencia ha sido negada por Franco y sus seguidores.

 En el conflicto de Irlanda hay muchos ejemplos de acontecimientos que son recordados por un grupo y olvidados por otros. Por ejemplo, en 1916, los Republicanos dirigieron el Alzamiento de Pascua contra el dominio Británico, mientras soldados irlandeses murieron enla Batalladel Somme durantela Primera GuerraMundial. Ambos eventos icónicos de la historia de Irlanda son conmemorados cada año – pero sin hacer referencia el uno al otro. Sólo ahora, con el próximo centenario de estos eventos, surgen discusiones activas sobre cómo las conmemoraciones pueden ser más completas.

 Recordar acontecimientos es importante. Lo que puede ser aún más importante es por qué nos acordamos de ellos: ¿Deseamos el relato más preciso posible de los hechos? ¿O sólo nos acordamos de estos acontecimientos cuando nosotros, o nuestra comunidad, somos las víctimas? ¿Estamos apartando de nuestra mente o excusando estos sucesos cuando el recuerdo es incómodo, cuando nosotros, o nuestra comunidad, ha actuado en la complicidad de la perpetración de dichos sucesos?

 ¿Ignoramos los acontecimientos cuando hemos actuado en complicidad activa pero también cuando hemos sido transeúntes? ¿Hemos hecho todo lo que hemos podido por reducir tensiones, defender los derechos humanos de todos – o hemos seguido a la masa y dejado sin desafiar a las voces exigiendo actuación? Estas son las cuestiones incómodas que surgen al examinar los procesos selectivos de lo que recordamos y lo que decidimos olvidar.

Cuando contemplamos cómo recordamos es importante que el ‘cómo’ sea inclusivo, que cubra todos los sucesos independientemente de si las víctimas son de ‘nuestra’ comunidad/ tradición o de ‘otras’ comunidades/tradiciones.

 

WHAT CONNECTS HISTORIES, 30, 75, 100 YEARS APART?

- By Will Glendinning, Coordinator, Diversity Challenges (Ireland)

 What connections can there be between the air-raid bombing of Gernika in 1937 and the 31-year long conflict in and about Northern Ireland that ended in 2000? On the face of it, these two histories may seem disparate. Gernika was the bombing of a city by the German airforce, Luftwaffe. In Ireland, the conflict resulted in over 3,500 deaths. But there were no air raids and no single event  on the scale of Gernika. It is when we consider questions of what we should remember, why, and how, that the connections start to emerge.

 The bombing of Gernika is now recognised as a key event in the lead up to World War II – and yet its very existence has been denied by Franco and his followers.

 In the Irish conflict there are many examples of events that are remembered by one group and forgotten by others. For example, in 1916, Republicans led the Easter Rising against British rule while Irish soldiers died at the Battle of the Somme in World War I. Both of these iconic events in the history of Ireland are commemorated every year – but without reference to each other. Only now, with the 100th anniversary of these events coming up, there are active discussions on how commemorations can be more inclusive.

 The remembering of events is important. What may be even more important is why we remember them: Do we desire as complete a record as possible of what happened? Or are we only remembering those events where we, or our community, are the victims? Are we blocking out or excusing those events where the memory is uncomfortable, where we, or our community, may be complicit in the perpetration?

 Do we ignore events where we were actively complicit but also those events where we were the bystanders? Did we do as much as possible to try to reduce tension, to stand up for the human rights of all – or did we follow the crowd and allow the voices calling for action to go unchallenged? These are the uncomfortable questions that arise from examination of the selective process of what we remember and what we choose to forget.

 When considering how we remember it is important that the ‘how’ is inclusive, that it covers all events no matter whether the victims come from ‘our’ community/tradition or from ‘other’ communities/traditions.

 It is essential that we discover and listen to the uncomfortable memories. These memories challenge us and challenge our perceptions of the nature of the conflict. If we include all memories of events, no matter how uncomfortable we find them, then we have created the opportunity of learning from what happened and building a more peaceful future. If we are selective and not inclusive, then we remain in our comfort zone. Then memory and remembering fuels resentment and lays the foundation for future conflict. 

 At Diversity Challenges, we bring stories and storytellers from differing perspectives into the same safe place so that those from differing backgrounds can hear and reflect on the similarities and differences and learn. This is not forgive and forget. This is not “remember, justify, and repeat”. True reconciliation is to remember and change.[1] And this challenge is what connects us -  whether 30 years or 75 years or 100 years after the events and whether in Gernika or Ireland or elsewhere.



[1] John Paul Lederach Beyond Violence Community Relations Council and Centre for Voluntary Studies 1995 University of Ulster ISBN 1-898276-09-9

NOSOTROS TENEMOS QUE RECORDAR PARA QUE ELLOS NO OLVIDEN …

- Escrito por Adrian Kerr, Gerente, Museo of Free Derry, Irlanda

 ¿Por qué tenemos que recordar sucesoscomoel bombardeo de Guernica? ¿Por qué, 75 años después, tiene tanta importancia la conmemoración pública de estos sucesos, y no sólo su lectura en los libros de historia?

 Debemos recordar para no olvidarnos de lo que realmente ocurrió. No fue una desafortunada acción de guerra, fue un crimen de guerra. La población civil se convirtió en blanco deliberado de militares.

 Y esto es un hecho aceptado ahora en el caso de Guernica, a pesar de los intentos del régimen franquista por distorsionar los hechos. Hoy en día en España existen esfuerzos continuados por dar sentido al pasado. Pero, ¿qué pasa con otros casos donde los autores se mantienen en el poder, donde sus relatos continúan como un relato del suceso casi sin desmentir?

 ¿Con qué frecuencia el bombardeo de Dresde, en el que la población civil también se convirtió en blanco deliberado por las fuerzas aéreas enemigas, se define  como un crimen? ¿O las bombas atómicas deHiroshimayNagasaki? Cientos de miles de civiles murieron en estos ataques, pero, ¿con qué frecuencia nos referimos a ellos como crímenes? Raras veces, porque los autores salieron victoriosos y desde ahí se escribieron los libros de historia.

 En Irlanda del Norte tenemos una situación parecida. Durante la fase del conflicto más de 3.500 personas murieron, un porcentaje alto en una región con una población de sólo 1.5 millones, menos de la mitad de la ciudad de Madrid. Los libros de historia y los establecidos medios de comunicación contienen la versión oficial de los sucesos, aludiendo que la guerra fue entre dos bandos opuestos, irracionalmente divididos por religión y política, y que los británicos intervinieron como pacifistas con la intención de terminar la guerra. Esta versión de la historia ignora el papel de los británicos en crear condiciones de guerra, en involucrarse activamente y en prolongarla. Se afirma que los paramilitares fueron terroristas pero que los de uniforme fueron pacifistas. Así, aunque el gobierno británico pidió disculpas por el Domingo Sangriento, y haya reconocido que los que murieron como resultado de ello fueron inocentes, todavía para ellos aquello no fue un crimen, sino un error.  Sin embargo,  esa no es nuestra experiencia de los hechos.

 Y la historia es experiencia, no son sólo hechos y cifras. La historia la marcan  las personas, y es subjetiva y relativa. Es por esto que Lugares de Conciencia, como el Museo de la Paz de Gernika, son tan importantes, porque nos ayudan a entender la historia de acuerdo a las experiencias personales. Los Lugares de Conciencia nos animan a explorar cómo ocurrieron distintos sucesos, quiénes son los responsables, cuales fueron las repercusiones en las distintas sociedades y naciones, y dónde y por qué están ocurriendo sucesos parecidos hoy en día.

 En el Museo de Free Derry contamos un relato que muchas veces aparece en los libros de historia, pero lo contamos de una manera que no aparece en los libros de texto. Lo contamos desde el punto de vista de los individuos y la comunidad que lo vivió. A través de los esfuerzos del museo, la Campaña de Rescate de la Justicia del Domingo Sangriento de la cual nación el museo así como otras organizaciones parecidas, la historia se revela y se reescribe. Cada vez más los británicos se están viendo obligados a aceptar que los asesinatos llevados a cabo por sus fuerzas estaban mal, y que sus víctimas fueron civiles sin armas, no combatientes armados como siempre afirmaron. Y esto está ocurriendo porque la sociedad se ha negado a olvidar, se ha negado a negar a su historia y permitir que otros la escribieran.

 En el Museo de Free Derry compartimos nuestra historia para que se aprenda de estas lecciones, y no para dar una versión aséptica que contenta los responsables. Desde el museo recordamos, para que los responsables no puedan olvidar lo que hicieron.

WE HAVE TO REMEMBER SO THAT THEY CAN’T FORGET …

- By Adrian Kerr, Manager, Museum of Free Derry, Ireland

 Why do we have to remember events like the bombing of Gernika? Why, 75 years on, is it so important that such events be publicly commemorated rather than just read about in history books?

 We have to remember it to remind ourselves and everyone else of what it actually was. It was not an unfortunate action in war, it was a war crime. It was the deliberate targeting of a civilian population by the military.

 And this is accepted fact now in the case of Gernika, despite the Franco regime’s attempts to distort the facts. Today, there is an ongoing effort in Spain to make sense of and come to terms with this history. But what about other cases where the perpetrators are still in power, where their stories remain as the almost unchallenged history of the event?

 How often is the bombing of Dresden for instance, which was also the deliberate targeting of a civilian population by an enemy air force, referred to as a crime? Or the atomic bombings of Hiroshima and Nagasaki? Hundreds of thousands of civilians died in these attacks but how often are they referred to as crimes? Rarely, because the perpetrators won and then wrote the history books.

 We have a similar situation here in the north of Ireland. During the most recent phase of conflict here over 3,500 people died, which is a high percentage in a region that had a population of only 1.5 million, or less than half that of the city of Madrid. The history books and mainstream media carry the official version of events that says the war was between two opposing sides, irrationally split by religion and politics, and that the British intervened as a peacemaker to try to end the war. They ignore the role of the British in creating the conditions for war here and in becoming actively involved in and prolonging it. They stick with the line that the paramilitaries were terrorists but that those in uniform were peacekeepers. For instance, even though the British government have now apologised for Bloody Sunday, and admitted that all those who died were completely innocent, it is still not a crime to them, it was just a mistake. But that is not our experience of it.

 And history is about experience, not just facts and figures. It is about people, and it is subjective and relative. This is why Sites of Conscience like the Gernika Peace Museum, which help us to understand history based on people’s experience of it, are so important. Sites of Conscience encourage us to explore how different events came to be, who was responsible, and what repercussions different people and nations faced, and where and why similar events are still happening today.

 At the Museum of Free Derry we tell a story that often features in history books, but we tell it in a way that doesn’t. We tell it from the point of view of the people who lived through it, of the community who experienced it. Through the efforts of the museum and the Bloody Sunday Justice Campaign out of which it grew, and other like-minded organisations, history is being revealed and rewritten. In more and more cases the British are being forced to accept that killings carried out by their forces were wrong, that their victims were unarmed civilians and not armed combatants as they always claimed. And this is happening because people refused to forget, refused to let go of their history and let others write it.

 At the Museum of Free Derry we share our history so that lessons can be learned, not so that our history can be sanitised to suit those responsible. We remember so that those responsible cannot be allowed to forget what they did.

DE ITALIA A ESPAÑA: RECORDANDO GERNIKA, ANTES Y AHORA

-Escrito por Monte Sole Peace School Foundation, Italia

ORDÉN DE OPERACIÓN: NÚMERO 48

LUGAR: SORIA, ESPAÑA

FECHA: 26/04/1937, 15 AÑOS (de la era fascista).

 Así se anunciala orden del Teniente Coronel Umberto Marello, aprobando la operación del bombardeo de Guernica. Lo que muchos aun no saben es que èsta era una orden dirgida a las Fuerzas Aéreas Legionarias Italianas, un cuerpo expedicionario dela Fuerzas AéreasReales Italianas. Establecidas en el año 1936, las Fuerzas Aéreas Legionarias Italianas fueron enviadas para dar apoyo táctico y logístico a los nacionalistas de Franco durantela Guerra CivilEspañola, junto con su equivalente alemán,la Legión Condor.

 ¿Por qué el recuerdo público y colectivo, en Italia y por toda Europa, sólo tiene en cuenta el papel dela Alemanianazi en este crimen de guerra?

 Después de la Segunda GuerraMundial, dos imperativos operaron: uno, crear un entendimiento claro de lo que estaba ‘bien’ y lo que estaba ‘mal’ y de este modo hacer una separación definitiva entre los ‘amigos’ y ‘enemigos’ de las naciones. El otro imperativo, la construcción de fuertes identidades nacionales con las que se podía entender la guerra. Está combinación, y varias razones más, nos llevaron a una simplificación excesiva  de lo que había ocurrido en el pasado, sin dejar espacio para las complejidades que conlleva la investigación histórica científica. Primo Levi dijo que “…los sucesos históricos muy pocas veces son sencillos y nunca son de la simplicidad que nos gustaría”[i].

 En este proceso del recuerdo en particular, el discurso público y político se enfocó, casi únicamente, en el papel de Italia como aliado. Raras veces se ha examinado la dictadura fascista, su política colonial y sus maneras criminales y racistas de crear al ‘otro’ con propaganda y otros medios. El descubrimiento de que miles de italianos habían caído víctimas a manos de la violencia nazi y fascista apoya esta simplificación de la historia. Entre estas víctimas están los 770 asesinados en las colinas de Monte Sole en el ataque nazi del año 1944.

 Escribiendo hoy desde el Monte Sole Peace School Foundation, que recuerda este terrible suceso, nuestro objetivo es recordar las complejidades de esta historia, y de otras. Para nosotros, es una traición no recordar que los italianos también fueron los culpables de estos sucesos. Es una traición a la oportunidad de las víctimas italianas (sobre cuyos relatos se basa la narrativa nacional dela Italiade postguerra) de hacer responsables al estado italiano y a los italianos que fueron autores de estos crímenes. También es una traición a las víctimas extranjeras, que perdieron sus vidas y sus futuros.



[i] “l sommersi e I salvati”, 1986